Polenta básica

CategoríaCocinaMétodo de cocción
DificultadBásicoTiempo preparación5 minsTiempo cocinado25 minsTiempo total30 mins

Receta de Polenta básica

Nuestro chef

La polenta, un alimento básico tradicional en muchas cocinas, especialmente en Italia, es una preparación culinaria hecha a base de harina de maíz. Su origen se remonta a tiempos antiguos, mucho antes de la llegada del maíz a Europa, cuando se preparaba con otros cereales como la cebada o el mijo. Sin embargo, con la introducción del maíz desde América en el siglo XVI, la polenta adquirió su identidad actual.

Este plato, de textura suave y sabor neutro, ha sido durante siglos el sustento de muchas familias, especialmente en el norte de Italia. Su versatilidad es una de sus mayores virtudes. Puede ser cremosa y suave, ideal para acompañar guisos o estofados, o dejarse enfriar y endurecer para luego cortarse en rodajas y asarse o freírse.

Más allá de su sabor y textura, la polenta es un símbolo de la sencillez y la rusticidad de la cocina campesina. Es un recordatorio de que, con pocos ingredientes y mucha tradición, se pueden crear platos reconfortantes y llenos de historia que resisten el paso del tiempo y las modas culinarias.

Ingredientes

 1 l agua
 200 g harina de maíz para polenta (no precocida)
 1 cucharadita sal
 1 cucharada mantequilla o aceite de oliva (opcional, para un toque extra de sabor)

Cómo hacer Polenta básica

1

En una olla grande, lleva el agua a ebullición. Añade la sal.

2

Reduce el fuego a medio-bajo. Mientras remueves constantemente con una cuchara de madera o un batidor, vierte la harina de maíz en un flujo constante y fino para evitar la formación de grumos.

3

Continúa cocinando y removiendo constantemente durante unos 25-30 minutos. La polenta estará lista cuando se despegue fácilmente de los bordes de la olla y tenga una textura suave y cremosa.

4

Si lo deseas, puedes incorporar mantequilla o aceite de oliva al final para darle un sabor más rico y una textura más sedosa.

Chorrito de aceite

5

Sirve la polenta caliente como acompañamiento o base para guisos, estofados o cualquier preparación de tu elección. Si lo deseas, decora con alguna ramita de perejil, hierbabuena o cilantro.

Ingredientes

 1 l agua
 200 g harina de maíz para polenta (no precocida)
 1 cucharadita sal
 1 cucharada mantequilla o aceite de oliva (opcional, para un toque extra de sabor)

Pasos

1

En una olla grande, lleva el agua a ebullición. Añade la sal.

2

Reduce el fuego a medio-bajo. Mientras remueves constantemente con una cuchara de madera o un batidor, vierte la harina de maíz en un flujo constante y fino para evitar la formación de grumos.

3

Continúa cocinando y removiendo constantemente durante unos 25-30 minutos. La polenta estará lista cuando se despegue fácilmente de los bordes de la olla y tenga una textura suave y cremosa.

4

Si lo deseas, puedes incorporar mantequilla o aceite de oliva al final para darle un sabor más rico y una textura más sedosa.

Chorrito de aceite

5

Sirve la polenta caliente como acompañamiento o base para guisos, estofados o cualquier preparación de tu elección. Si lo deseas, decora con alguna ramita de perejil, hierbabuena o cilantro.

Polenta básica

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