Mejillones tigre

CategoríaCocinaMétodo de cocciónTags
DificultadMedioTiempo total2 hrs
Nuestro chef

Los mejillones tigre son una tapa tradicional similar a las croquetas con la peculiaridad de que se utiliza la misma concha del mejillón para servirlos.

Aunque son realmente originarios de Galicia, lo cierto es que se pueden encontrar fácilmente en cualquier bar de España.

Se trata de un aperitivo delicioso a base de mejillones y bechamel que triunfa entre mayores y pequeños. De hecho, los mejillones tigre pueden ser una forma de lo más atractiva para que los más pequeños coman pescado.

Además los podemos preparar con antelación, congelar y dejarlos listos para freír en cualquier momento. Sigue leyendo si quieres saber cómo prepararlos.

Ingredientes

 ½ kg mejillones
 ½ l leche entera
 80 g harina
 ½ cebolla
 1 ajo
 1 huevo duro
 1 huevo fresco para rebozar
 Pan rallado
 Nuez moscada
 Aceite para freír

Cómo hacer Mejillones tigre

1

Primero limpiamos los mejillones y retiramos las barbas con la ayuda de un cuchillo. Después los metemos en una olla, tapamos y los cocinamos a fuego medio hasta que se abran. Una vez se enfríen, los sacaremos de sus conchas, los picaremos en trocitos pequeños con un cuchillo y reservaremos las conchas para más adelante.

2

Es el momento de picar finito nuestra cebolla y ajo que, a continuación, añadiremos a una sartén con unas tres cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Rehogamos durante unos 10-15 minutos.

3

Añadimos la carne de nuestro mejillones y cocinamos durante unos 5 minutos más junto con la verdura.

4

Vamos ahora con la bechamel. Sin retirar del fuego, añadimos la harina a la mezcla anterior y cocinamos hasta que se dore pero con cuidado para que no se nos queme.

5

Añadimos la leche poco a poco con el juego medio-bajo sin dejar de remover para que no se nos pegue. Una vez haya espesado, rectificamos con sal, agregamos el huevo duro picado a nuestra mezcla y retiramos del fuego.

6

En este punto es necesario hacer un pequeño parón para que se atempere nuestra masa, endurezca y sea más fácil de trabajarla. Si queremos acelerar el proceso también la podemos meter en la nevera durante al menos una hora. Transcurrido ese tiempo, sacamos la masa y comenzamos a rellenar las conchas. Una vez rellenas, las pasamos por huevo y pan rallado.

7

El último paso será freír en abundante aceite hasta que estén doraditos, escurrir en papel absorbente y servir. También podemos saltarnos este paso y congelar para tenerlas listas en cualquier otro momento.

8

Opcionalmente, se pueden añadir langostinos a nuestra masa para darle otro toque o incluso utilizar otros pescados o mariscos que tengamos disponibles. Emplatamos, servimos y los disfrutamos.

Ingredientes

 ½ kg mejillones
 ½ l leche entera
 80 g harina
 ½ cebolla
 1 ajo
 1 huevo duro
 1 huevo fresco para rebozar
 Pan rallado
 Nuez moscada
 Aceite para freír

Pasos

1

Primero limpiamos los mejillones y retiramos las barbas con la ayuda de un cuchillo. Después los metemos en una olla, tapamos y los cocinamos a fuego medio hasta que se abran. Una vez se enfríen, los sacaremos de sus conchas, los picaremos en trocitos pequeños con un cuchillo y reservaremos las conchas para más adelante.

2

Es el momento de picar finito nuestra cebolla y ajo que, a continuación, añadiremos a una sartén con unas tres cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Rehogamos durante unos 10-15 minutos.

3

Añadimos la carne de nuestro mejillones y cocinamos durante unos 5 minutos más junto con la verdura.

4

Vamos ahora con la bechamel. Sin retirar del fuego, añadimos la harina a la mezcla anterior y cocinamos hasta que se dore pero con cuidado para que no se nos queme.

5

Añadimos la leche poco a poco con el juego medio-bajo sin dejar de remover para que no se nos pegue. Una vez haya espesado, rectificamos con sal, agregamos el huevo duro picado a nuestra mezcla y retiramos del fuego.

6

En este punto es necesario hacer un pequeño parón para que se atempere nuestra masa, endurezca y sea más fácil de trabajarla. Si queremos acelerar el proceso también la podemos meter en la nevera durante al menos una hora. Transcurrido ese tiempo, sacamos la masa y comenzamos a rellenar las conchas. Una vez rellenas, las pasamos por huevo y pan rallado.

7

El último paso será freír en abundante aceite hasta que estén doraditos, escurrir en papel absorbente y servir. También podemos saltarnos este paso y congelar para tenerlas listas en cualquier otro momento.

8

Opcionalmente, se pueden añadir langostinos a nuestra masa para darle otro toque o incluso utilizar otros pescados o mariscos que tengamos disponibles. Emplatamos, servimos y los disfrutamos.

Mejillones tigre

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