Masa de pizza casera

CategoríaCocinaMétodo de cocciónTags, ,
DificultadBásicoTiempo preparación40 minsTiempo cocinado10 minsTiempo total50 mins

Receta de Masa de pizza casera

Nuestro chef

Como reza el lema de una famosa cadena de pizzerías española y confirman varios de los mejores maestros piazzolos del mundo, el secreto de una pizza, siempre está en la masa.

Esta representa la inmensa mayoría de cada bocado a una pizza y debe hacer de base de una serie de ingredientes sin perder su textura crujiente y esponjosa a la vez.

Conseguirla, claro está, requiere de una buena receta y de experiencia. En Divino Paladar, de momento, solo os podemos ofrecer lo primero y animaros a hacer masa de pizza casera de forma recurrente para que, con el tiempo, os quede una auténtica masa de pizza napolitana.

La receta con el paso a paso de la masa de pizza italiana tradicional que os traemos os ayudará a convertiros en los reyes de la pizza en casa.

Ingredientes

 415 g Harina de fuerza (tipo 00 y fuerza W 400)
 8 g sal
 270 g agua
 14 g levadura seca de panadería
 5 g azúcar
 25 g aceite de oliva virgen extra
 ½ taza semolina(para espolvorear la masa)

Cómo hacer Masa de pizza casera

1

Empezamos mezclando en un recipiente grande y profundo la harina y la sal. Las mezclamos con una cuchara de madera.

En otro recipiente mezclamos la levadura y el azúcar con el agua, que deberá estar a una temperatura máxima no superior a 20 grados. Removemos para que se hidrate.

2

A continuación agregamos la mezcla líquida al recipiente con la harina y la sal. Con la una cuchara de madera que tenemos vamos removiendo hasta mezclar bien todos los ingredientes. El objetivo es conseguir una masa lisa.

Cuando la tengamos, le vertemos el aceite y seguimos mezclando. En cuanto lo hayamos incorporado pasamos la masa a la mesa de trabajo que habremos llenado de harina previamente.

3

Para conseguir un amasado que permite disfrutar de una masa de pizza crujiente y esponjosa empezaremos amasando con la mano, aplastando y estirando la masa con la base de tu mano buena (la derecha o la izquierda) para, después, doblar la masa por la mitad y presionar de nuevo con la base de las dos manos.

Repetimos este proceso durante cinco minutos en los que no dejaremos de esparcir harina o semolina sobre la mesa de trabajo y, también, sobre nuestras manos, siempre en cantidades pequeñas para no endurecer la masa de pizza casera.

4

Para conseguir que quede bien elástica tendremos que refinar la masa. Para ello la aplastaremos y la retorceremos girándola y dándole una forma bien alargada, sin romperla, para posteriormente, unir los extremos y amasarla con los puños hasta volver a integrarla. Repetiremos el proceso de amasado y estirado durante 8-10 minutos.

5

Finalizado este procedimiento, procederemos a untar nuestras manos con aceite y hacer una bola que pondremos en un tuper con una tapa. Lo dejaremos fermentar alrededor de 3 horas a temperatura ambiente.

Pasado ese tiempo, enharinaremos la mesa de trabajo y aplastaremos la masa con los puños para retirar el gas que se haya podido acumular en su interior. Cortaremos la masa en tres partes de unos 225 gramos cada una y haremos tres bolas que dejaremos reposar diez minutos para destensar la masa y poder estirarla y trabajarla fácilmente.

6

Llega el momento de coger cada trocito de masa de pizza y darle forma. Para ello estiraremos las bolas hasta hacer un círculo de unos 25-30 cm de diámetro. La clave es, con la ayuda de harina, ir dándole forma poco a poco.

Si tienes un rodillo te resultará mucho más fácil y rápido. La idea es que esa masa de unos 25-30 cm, después de estirada, tenga un grosor de no más de 4 milímetros.

7

Antes de echarle el tomate y los ingredientes que desees, déjala reposar en una bandeja de horno con semolina esparcida durante 10 minutos. El tiempo de horneado ideal a una temperatura de 250 grados será de unos 10 minutos o hasta que veamos que está dorada y crujiente.

Ingredientes

 415 g Harina de fuerza (tipo 00 y fuerza W 400)
 8 g sal
 270 g agua
 14 g levadura seca de panadería
 5 g azúcar
 25 g aceite de oliva virgen extra
 ½ taza semolina(para espolvorear la masa)

Pasos

1

Empezamos mezclando en un recipiente grande y profundo la harina y la sal. Las mezclamos con una cuchara de madera.

En otro recipiente mezclamos la levadura y el azúcar con el agua, que deberá estar a una temperatura máxima no superior a 20 grados. Removemos para que se hidrate.

2

A continuación agregamos la mezcla líquida al recipiente con la harina y la sal. Con la una cuchara de madera que tenemos vamos removiendo hasta mezclar bien todos los ingredientes. El objetivo es conseguir una masa lisa.

Cuando la tengamos, le vertemos el aceite y seguimos mezclando. En cuanto lo hayamos incorporado pasamos la masa a la mesa de trabajo que habremos llenado de harina previamente.

3

Para conseguir un amasado que permite disfrutar de una masa de pizza crujiente y esponjosa empezaremos amasando con la mano, aplastando y estirando la masa con la base de tu mano buena (la derecha o la izquierda) para, después, doblar la masa por la mitad y presionar de nuevo con la base de las dos manos.

Repetimos este proceso durante cinco minutos en los que no dejaremos de esparcir harina o semolina sobre la mesa de trabajo y, también, sobre nuestras manos, siempre en cantidades pequeñas para no endurecer la masa de pizza casera.

4

Para conseguir que quede bien elástica tendremos que refinar la masa. Para ello la aplastaremos y la retorceremos girándola y dándole una forma bien alargada, sin romperla, para posteriormente, unir los extremos y amasarla con los puños hasta volver a integrarla. Repetiremos el proceso de amasado y estirado durante 8-10 minutos.

5

Finalizado este procedimiento, procederemos a untar nuestras manos con aceite y hacer una bola que pondremos en un tuper con una tapa. Lo dejaremos fermentar alrededor de 3 horas a temperatura ambiente.

Pasado ese tiempo, enharinaremos la mesa de trabajo y aplastaremos la masa con los puños para retirar el gas que se haya podido acumular en su interior. Cortaremos la masa en tres partes de unos 225 gramos cada una y haremos tres bolas que dejaremos reposar diez minutos para destensar la masa y poder estirarla y trabajarla fácilmente.

6

Llega el momento de coger cada trocito de masa de pizza y darle forma. Para ello estiraremos las bolas hasta hacer un círculo de unos 25-30 cm de diámetro. La clave es, con la ayuda de harina, ir dándole forma poco a poco.

Si tienes un rodillo te resultará mucho más fácil y rápido. La idea es que esa masa de unos 25-30 cm, después de estirada, tenga un grosor de no más de 4 milímetros.

7

Antes de echarle el tomate y los ingredientes que desees, déjala reposar en una bandeja de horno con semolina esparcida durante 10 minutos. El tiempo de horneado ideal a una temperatura de 250 grados será de unos 10 minutos o hasta que veamos que está dorada y crujiente.

Masa de pizza casera

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