Leche condensada casera

CategoríaCocinaMétodo de cocciónTags,
DificultadBásicoTiempo preparación15 minsTiempo cocinado1 hr 15 minsTiempo total1 hr 30 mins

Receta de Leche condensada casera

Nuestro chef

La leche condensada es un producto lácteo que ha conquistado paladares alrededor del mundo. Su textura cremosa y su sabor dulce la convierten en un ingrediente versátil y delicioso, presente en una amplia variedad de postres y bebidas. Originaria de Francia en el siglo XIX, su creación buscaba una manera de conservar la leche sin refrigeración, lo que resultó en este concentrado azucarado que se ha vuelto esencial en muchas cocinas.

Más allá de su uso en repostería, la leche condensada tiene una historia cultural rica. En muchos países, es el toque dulce en el café de la mañana o la base para helados y flanes. Su capacidad para mejorar y enriquecer sabores la ha hecho indispensable en festividades y celebraciones familiares.

Además, la leche condensada es más que un simple dulce. Es un recordatorio de momentos compartidos, de tardes cocinando en familia y de la alegría de saborear las cosas simples de la vida. En su dulzura, lleva consigo tradiciones, recuerdos y la magia de transformar ingredientes básicos en delicias que trascienden generaciones.

Ingredientes

 1 l leche entera
 400 g azúcar blanco
 1 pizca bicarbonato de sodio

Cómo hacer Leche condensada casera

1

En una cacerola grande, vierte la leche y el azúcar. Mezcla bien para que el azúcar comience a disolverse en la leche antes de calentar.

2

Lleva la cacerola a fuego medio y remueve constantemente con una cuchara de madera para evitar que la leche se pegue o forme una capa en la superficie.

3

Cuando la leche esté caliente, pero antes de que comience a hervir, añade la pizca de bicarbonato de sodio. Esto ayudará a que la leche no se corte y a obtener una textura suave.

4

Continúa cocinando a fuego lento, removiendo ocasionalmente, hasta que la mezcla se reduzca a casi la mitad y adquiera una consistencia espesa y un color ligeramente dorado. Esto puede tomar entre 1 a 1,5 horas.

5

Una vez alcanzada la consistencia deseada, retira del fuego y deja enfriar. La leche condensada se espesará un poco más al enfriarse.

6

Vierte la leche condensada en un frasco hermético y guárdala en el refrigerador. Puede durar hasta una semana si se conserva adecuadamente.

Ingredientes

 1 l leche entera
 400 g azúcar blanco
 1 pizca bicarbonato de sodio

Pasos

1

En una cacerola grande, vierte la leche y el azúcar. Mezcla bien para que el azúcar comience a disolverse en la leche antes de calentar.

2

Lleva la cacerola a fuego medio y remueve constantemente con una cuchara de madera para evitar que la leche se pegue o forme una capa en la superficie.

3

Cuando la leche esté caliente, pero antes de que comience a hervir, añade la pizca de bicarbonato de sodio. Esto ayudará a que la leche no se corte y a obtener una textura suave.

4

Continúa cocinando a fuego lento, removiendo ocasionalmente, hasta que la mezcla se reduzca a casi la mitad y adquiera una consistencia espesa y un color ligeramente dorado. Esto puede tomar entre 1 a 1,5 horas.

5

Una vez alcanzada la consistencia deseada, retira del fuego y deja enfriar. La leche condensada se espesará un poco más al enfriarse.

6

Vierte la leche condensada en un frasco hermético y guárdala en el refrigerador. Puede durar hasta una semana si se conserva adecuadamente.

Leche condensada casera

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