Callos a la Asturiana caseros

CategoríaCocinaMétodo de cocciónTags,
DificultadBásicoTiempo preparación20 minsTiempo cocinado5 hrs 45 minsTiempo total6 hrs 5 mins

Receta de Callos a la Asturiana caseros

Nuestro chef

Además de la fabada, el cachopo, el chorizo a la sidra o el pastel de cabra Asturias es también la cuna de uno de los mejores platos de cuchara que se pueden degustar en España.

Nos referimos, cómo no, a los famosos callos asturianos. Una versión, si cabe mejorada, del plato madrileño. Por lo que si te gustan los callos a la madrileña, no puedes dejar de probar este platazo asturiano.

Dicho esto, y como en la elaboración capitalina, para conseguir unos buenos callos caseros a la Asturiana necesitarás tiempo. No menos de cuatro o cinco horas de cocción, salvo que dispongas de olla exprés.

Nosotros, como amantes de la cocina tradicional, os vamos a enumerar el paso a paso de los callos a la asturiana tradicional. Es decir, el que requerirá, en primer lugar, de limpiar los callos y, en segundo, de esas cinco o seis horitas de cocinado. El resultado, ya os lo adelantamos, bien vale la espera.

Ingredientes

 2 kg callos de vacuno
 300 g jamón serrano
 1 mano de cerdo
 1 morro de ternera
 1 pata de vacuno
 2 cebollas
 4 dientes de ajo
 3 guindillas
 1 rebanada de pan
 2 tazas aceite de oliva
 1 taza vino blanco
 1 hoja de laurel
 1 pastilla de caldo de carne
 2 ramitas de perejil
 1 cucharada pimentón dulce
 350 g sal gruesa

Cómo hacer Callos a la Asturiana caseros

1

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar los callos. Para ello buscaremos un recipiente grande y profundo para meterlos a remojo durante 7 u 8 horas cambiando el agua cada dos o tres horas.

Pasado ese tiempo, los volveremos a sumergir en agua, ahora con un chorro importante de vinagre durante dos horas más.

2

Una vez limpios, retiramos las membranas de los callos con la ayuda de un cuchillo y los ponemos bajo agua fría para pasarles un cepillo y dejarlos impolutos , antes de cortarlos a trozos y ponerlos a hervir durante 8 minutos a fuego fuerte.

3

A continuación los sacamos del fuego y los ponemos en otro recipiente con agua fría, les agregamos el perejil, los dientes de ajo, la cebolla en trozos grandes y sal. Lo cocinamos todo junto durante cuatro horas y media o cinco, o hasta que veamos que están tiernos.

Durante ese tiempo de espera, limpiamos la pata de vaca, el morro y la mano de cerdo y las ponemos a hervir. Reservamos el caldo de esta cocción y, después de quitar el hueso a todos estos ingredientes, se los agregamos a la olla donde tenemos los callos.

4

Mientras dejamos que se cocine la carne y los callos a fuego lento, buscamos una sartén y hacemos un sofrito con los ajos y la rebanada de pan. Los rehogamos dos o tres minutos o los reservamos.

En ese mismo aceite hacemos otro sofrito. Ahor con el jamón serrano cortado a daditos, una cebolla picada fina, guindilla al gusto y la hoja de laurel.

Unimos los dos sofritos en la misma sartén y los rehogamos juntos. Le agregamos una cucharada de pimentón y removemos con el fuego bajo para evitar que se queme.

5

En un mortero machacamos la rebanada de pan, los ajos, la rama de perejil y la pastilla de caldo. Le llovemos el vino blanco y nuestro sofrito. Removemos bien y lo vertimos en la olla donde están los callos y la carne.

Dejamos que se cocine todo a fuego medio - bajo durante tres cuartos de hora y, según se vaya evaporando el caldo, le vamos agregando del que teníamos reservado de cuando cocimos la pata y el morro.

6

Por último, rectificamos la sal, le damos un último golpe de calor y los servimos en una cazuela de barro bien calentitos.

Los que te sobren, mételos en un tupper y guárdalos en la nevera, donde te aguantarán sin problemas durante cinco o siete días.

Ingredientes

 2 kg callos de vacuno
 300 g jamón serrano
 1 mano de cerdo
 1 morro de ternera
 1 pata de vacuno
 2 cebollas
 4 dientes de ajo
 3 guindillas
 1 rebanada de pan
 2 tazas aceite de oliva
 1 taza vino blanco
 1 hoja de laurel
 1 pastilla de caldo de carne
 2 ramitas de perejil
 1 cucharada pimentón dulce
 350 g sal gruesa

Pasos

1

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar los callos. Para ello buscaremos un recipiente grande y profundo para meterlos a remojo durante 7 u 8 horas cambiando el agua cada dos o tres horas.

Pasado ese tiempo, los volveremos a sumergir en agua, ahora con un chorro importante de vinagre durante dos horas más.

2

Una vez limpios, retiramos las membranas de los callos con la ayuda de un cuchillo y los ponemos bajo agua fría para pasarles un cepillo y dejarlos impolutos , antes de cortarlos a trozos y ponerlos a hervir durante 8 minutos a fuego fuerte.

3

A continuación los sacamos del fuego y los ponemos en otro recipiente con agua fría, les agregamos el perejil, los dientes de ajo, la cebolla en trozos grandes y sal. Lo cocinamos todo junto durante cuatro horas y media o cinco, o hasta que veamos que están tiernos.

Durante ese tiempo de espera, limpiamos la pata de vaca, el morro y la mano de cerdo y las ponemos a hervir. Reservamos el caldo de esta cocción y, después de quitar el hueso a todos estos ingredientes, se los agregamos a la olla donde tenemos los callos.

4

Mientras dejamos que se cocine la carne y los callos a fuego lento, buscamos una sartén y hacemos un sofrito con los ajos y la rebanada de pan. Los rehogamos dos o tres minutos o los reservamos.

En ese mismo aceite hacemos otro sofrito. Ahor con el jamón serrano cortado a daditos, una cebolla picada fina, guindilla al gusto y la hoja de laurel.

Unimos los dos sofritos en la misma sartén y los rehogamos juntos. Le agregamos una cucharada de pimentón y removemos con el fuego bajo para evitar que se queme.

5

En un mortero machacamos la rebanada de pan, los ajos, la rama de perejil y la pastilla de caldo. Le llovemos el vino blanco y nuestro sofrito. Removemos bien y lo vertimos en la olla donde están los callos y la carne.

Dejamos que se cocine todo a fuego medio - bajo durante tres cuartos de hora y, según se vaya evaporando el caldo, le vamos agregando del que teníamos reservado de cuando cocimos la pata y el morro.

6

Por último, rectificamos la sal, le damos un último golpe de calor y los servimos en una cazuela de barro bien calentitos.

Los que te sobren, mételos en un tupper y guárdalos en la nevera, donde te aguantarán sin problemas durante cinco o siete días.

Callos a la Asturiana caseros

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