El inmunizante temporal que puede salvar la hostelería

En los últimos días una pomada se ha convertido en el elemento central de conversación en los distintos círculos del sector de la hostelería de nuestro país.

No se trata de una pomada trampantojo, ni tampoco de una pomada elaborada con alguna crema maravillosa incluida en alguno de los distintos menús largos de los restaurantes más famosos o galardonados de nuestro país.

Se trata de un unguüento que un grupo de investigadores lleva años creando y que, al parecer, estaría listo para salvar el futuro inmediato del sector hostelero, no ya español, si no del mundo entero.

Un objetivo ambicioso que tiene como resposable nada más y nada menos que a José Manuel Pérez de la Lastra, científico titular del CSIC en el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología. Un prestigioso investigador que habría creado un “inmunizante temporal” contra el coronavirus para evitar los contagios a través de la comida.

Tal y como han venido publicando distintas invetigaciones científicas, se trataría de unos anticuerpos desarrollados en gallinas inmunizadas contra el virus y que se concentran en dosis atísimas en la yema de sus huevos, por lo que no se le produce daño físico alguno a estos animales.

Al tratarse de un producto de lo más sano y habitual en las principales dietas de todo el mundo que se ingiere vía oral, estos anticuerpos no pasan a la sangre se impide que el virus se adhiera a nuestras células.

Así lo reportan los cientos de pruebas de eficacia que ya lleva pasados la pomada que tiene en vilo a miles de propietarios de bares y restaurantes de toda España y de más allá de nuestras fronteras.

La pomada que inmuniza frente al coronavirus

Según lo últimos ensayos in vitro realizados para confirmar la capacidad bloqueante de los anticuerpos en la unión del virus a su receptor humano resulta tan eficaz como nociva, al no presentar ningún efecto secundario en aquellos que se la aplican en sus cavidades bucales.

Dada su aplicación, eso sí, los anticuerpos ‘solo’ permanecen alrededor de dos horas en la saliva, lo que resulta de lo más eficaz para disfrutar de una comida inferior a ese tiempo, que por otro lado, como recuerdan los investigadores, es el tiempo medio que dura una comida en un restaurante.

Si finalmente funciona, la pomoda de marras, se convertiría en la primera sustancia inmunizante que evita contraer el virus en cualquier espacio de restauración, lo que supondría toda una revolución, además, de forma inmediata, ya que no se necesita fabricar ni expertar siquiera. Tan solo haría faltar contar con gallinas ponedoras inmunes.

Con utilizarla como ingrediente en cualquier elaboración, esta pomada en fase de desarrollo avanzada, bastaría para asegurar que nadie se contagia de la covid-19 en un restaurante. Veremos lo que sucede en los próximos días, cuando está previsto que, tras revisarse los próximos expedientes y analizar la evolución en los distintos grupos de pacientes que ha sido probada, se tome una decisión sobre su aprobación o no.

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