Consejos para alargar la vida de los alimentos

Hay pocos actos más desagradables que tener que tirar la comida que hemos comprado con intención de comerla y que, por H o por B, se nos ha pasado hasta el punto de resultar incomestible.

Es por eso que es tan importante organizar bien las compras, las cantidades y las elaboraciones que realizamos a cabo, además de tener en cuenta las temporadas y la capacidad perecedera de cada uno de los alimentos que componen nuestra despensa.

Dicho esto, no está de más saber -de hecho es tremendamente importante saberlo- que existen formas para prolongar la vida de todos los alimentos que compramos, independientemente de que se traten de productos congelados o frescos.

Gestos de lo más sencillos que, además de ahorrarnos el terrible gesto de tener que enviar al vertedero comida por nuestra ineficacia en la organización alimentaria, nos permitirán ahorrar una buena cantidad de dinero a final de año.

Veamos, pues, cuáles son los consejos que podemos seguir para no tener que volver a tener que tirar alimentos nunca más.

Cómo prolongar la vida de los alimentos

Estado de la fruta, manos cogiendo carteles con frutas

1- Revisa a diario el estado de todas las frutas que tengas, tanto en el bodegón como en la nevera. Y es que basta con que una de ellas se empiece a estropear para que se eche a perder el resto. Es importante subrayar que, a menudo, basta con retirar las partes estropeadas para salvar las piezas afectadas. También que si se nos pasan, quizás no sean ideales para disfrutar a bocados, pero sí para hacer una mermelada o una compota.

2- Recuerda que los frutos rojos y silvestres y los plátanos deben consumirse antes que el resto. Aquellas personas que compran mucha fruta de golpe para ir consumiendo a lo largo de la semana no tienen en cuenta que algunos productos pueden echarse a perder en cuestión de horas. Por eso es importante que se consuman en los primeros días.

3- Evita almacenar alimentos en el congelador. Si bien esta opción nos permite prolongar la vida de los alimentos, también lo es que, si no se dispone de elementos diseñados para albergar alimentos a bajas temperaturas, pueden verse afectados por la humedad y los olores. Por lo que, si no es necesario, es mejor no guardar productos frescos en el congelados a la espera de su consumo. Nada como comprar lo que tenemos previsto comer cada día, o cada dos días.

4- No laves la fruta o la verdura antes de guardarla. La humedad afecta notablemente al estado de conservación de las frutas y las verduras recortando su tiempo ideal de consumo. Por eso es mejor lavarlas antes de consumirlas y, si no nos queda más remedio que guardarlas, lavarlas y cortarlas antes de meterlas en el recipiente adecuado.

5- Asa y congela aquello que esté a punto de perderse. Una manera de alargar la vida de los alimentos es asándolos y congelándolos, antes de guardarlos en bolsas diseñadas específicamente para nevera o congelador.

6- No vayas de compras con hambre. Está demostrando que cuando se compra justo antes de comer o cenar se compra más y, también, que el resultado final es que se tira más comida a la basura.

7- Anota la comida fresca que tienes dentro y fuera de la nevera y organízate para consumirla. Llevar un registro en un papel o una pizarra te ayudará a echar mano cada día a aquello que cuenta con una vida óptima más corta, lo que te evitará tener que tirar comida.

8- Revisa bien la fecha de caducidad de todos los alimentos que compras. Echa un ojo al final de las estanterías y llévate los que tengan la fecha de caducidad más lejana.

9- Recurre a la cocina de aprovechamiento. Guarda todas las sobras de comida que tengas y, antes de ponerte a cocinar ojea que tienes en la nevera y aprovéchalo. Un gesto que ayudará a ahorrar y que te evitará tener que llenar la basura con alimentos.

Métodos de conservación de alimentos mediante calor

Existen varios métodos de conservación de alimentos mediante calor que se utilizan para prolongar la vida útil de los alimentos y prevenir el crecimiento de microorganismos que pueden causar descomposición. Aquí hay algunos de los métodos más comunes:

1. Esterilización

Latas apiladas

  • Método: Se calienta el alimento a una temperatura lo suficientemente alta como para destruir todos los microorganismos presentes, incluyendo esporas bacterianas.
  • Ejemplo: El proceso de enlatado, donde los alimentos se sellan en latas y se someten a calor a alta presión para garantizar la esterilización.

2. Pasteurización

Línea de producción de productos lácteos

  • Método: Se calienta el alimento a una temperatura moderada durante un tiempo específico para eliminar o inactivar patógenos sin alterar significativamente las características del alimento.
  • Ejemplo: La pasteurización de la leche, jugos y otros líquidos.

3. Ebullición

Sopa en ebullición

  • Método: Los alimentos se cocinan a temperaturas lo suficientemente altas para matar microorganismos.
  • Ejemplo: Hervir frutas y verduras antes de su conservación o preparar alimentos que se almacenan a temperatura ambiente.

4. Cocción al vapor

Vapor olla cocina

  • Método: Los alimentos se cocinan con vapor a temperaturas elevadas, lo que ayuda a preservar los nutrientes y a destruir microorganismos.
  • Ejemplo: Vegetales al vapor, pescado, etc.

5. Secado o deshidratación

Frutas deshidratadas

  • Método: Se elimina el agua de los alimentos, lo que inhibe el crecimiento de bacterias y mohos.
  • Ejemplo: Frutas secas, carne seca, hierbas deshidratadas.

6. Ahumado

Salmón ahumado

  • Método: Los alimentos se exponen al humo generado por la quema de madera, lo que no solo agrega sabor sino que también actúa como conservante.
  • Ejemplo: Pescado ahumado, carnes ahumadas.

7. Cocción en aceite

Sartén aceite caliente

  • Método: Los alimentos se cocinan y se sumergen completamente en aceite, creando una barrera que impide el crecimiento de microorganismos.
  • Ejemplo: Conservación de alimentos enlatados en aceite.

8. Pasterización ultrarrápida (UHT)

  • Método: Se aplica calor a altas temperaturas por un breve período, lo que permite que los alimentos se conserven sin refrigeración.
  • Ejemplo: Leche UHT, jugos, sopas.

Estos métodos de conservación de alimentos mediante calor pueden adaptarse según el tipo de alimento y el nivel de conservación deseado. Es crucial seguir procedimientos seguros y utilizar técnicas adecuadas para garantizar la calidad y la seguridad alimentaria.

Métodos de conservación de alimentos mediante frío

Los métodos de conservación de alimentos mediante frío se utilizan para ralentizar el crecimiento de microorganismos y la actividad enzimática, lo que ayuda a preservar la calidad y la seguridad de los alimentos. Aquí hay algunos métodos comunes de conservación de alimentos mediante frío:

1. Refrigeración

Guardar en nevera

  • Método: Almacenar alimentos a temperaturas de refrigeración (generalmente entre 0°C y 4°C o 32°F y 40°F) para frenar el crecimiento bacteriano y reducir la velocidad de las reacciones químicas.
  • Ejemplo: Guardar carnes frescas, productos lácteos, frutas y verduras en el refrigerador.

2. Congelación

Mujer abriendo el congelador

  • Método: Reducir la temperatura de los alimentos a niveles muy bajos (generalmente por debajo de -18°C o 0°F) para detener el crecimiento microbiano y la actividad enzimática.
  • Ejemplo: Congelar carnes, verduras, frutas y productos horneados.

3. Congelación rápida

  • Método: Congelar alimentos rápidamente a temperaturas muy bajas, lo que ayuda a preservar la calidad al formar cristales de hielo más pequeños.
  • Ejemplo: Algunos alimentos preenvasados se someten a congelación rápida.

4. Congelación en nitrógeno líquido

Nitrógeno líquido en alimentos

  • Método: Utilizar nitrógeno líquido a temperaturas extremadamente bajas para congelar alimentos de manera instantánea.
  • Ejemplo: Algunos alimentos procesados y de alta calidad pueden someterse a este método.

5. Desecación al frío

  • Método: Eliminar el agua de los alimentos mediante congelación y sublimación, evitando la formación de cristales de hielo y preservando la textura.
  • Ejemplo: Algunos alimentos liofilizados.

6. Almacenamiento en frío controlado (control atmosférico)

  • Método: Controlar la atmósfera (oxígeno, dióxido de carbono y humedad) alrededor de los alimentos almacenados para prolongar su vida útil.
  • Ejemplo: Almacenamiento de frutas y verduras en atmósferas controladas.

7. Cámaras frigoríficas y congeladores industriales

  • Método: Utilizar sistemas de refrigeración de gran escala para almacenar grandes cantidades de alimentos a temperaturas controladas.
  • Ejemplo: Almacenamiento de alimentos en instalaciones comerciales y de procesamiento.

8. Transporte refrigerado

  • Método: Utilizar vehículos refrigerados para el transporte de alimentos perecederos, manteniendo las condiciones de temperatura durante el envío.
  • Ejemplo: Transporte de productos frescos y congelados desde los productores hasta los minoristas.

Estos métodos de conservación mediante frío son esenciales para preservar la calidad y la seguridad de los alimentos, ya que ralentizan la descomposición y mantienen las características sensoriales y nutricionales de los productos.

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