Comida típica de Rumania

A pesar de ser una de las comunidades de inmigrantes más grandes de España la gastronomía rumana es una gran desconocida para gran parte de los españoles.

Algo que resulta llamativo teniendo en cuenta la cantidad y variedad de sabores que esta ofrece y lo sencillos que resultan de elaborar algunos de los platos rumanos típicos.

Tanto si te gusta probar bocados nuevos como si te interesa la cultura rumana en general y su gastronomía en particular te interesará conocer cuáles son los platos más representativos de Rumanía.

Los platos rumanos más típicos

Mici

Si hay una elaboración típica rumana ese es el mici o mititei. Un rollo de carne picada de cordero, ternera y/o cerdo que se elabora a la parrilla y que se salpimenta y se condimenta con ajo, bicarbonato y el caldo de los huesos de res.

Este se suele acompañar de una mostaza dulce, además de con un aderezo picante y, claro está, con una buena cerveza rumana bien fresquita.

Sarmale

Tampoco le anda a la zaga el sarmale. Un bocado que no puede faltar en ninguna celebración especial en Rumanía y que consiste en unos rollitos de oja de repollo rellenos de carne de cerdo y ternera que se acompañan, en este caso, con arroz, cebolla, panceta, tomate, sal, pimienta y cimbry, una especia local similar al tomillo.

Lo habitual es acompañarlo de una salsa de crema agría llamada smântână que potencia los sabores de este completo rollito rumano.

Ciulama de Pui o Ciulama de Pollo

Probablemente sea el plato de la cocina rumana más sencillo de preparar en casa, incluso aun sin teniendo grandes conocimientos culinarios.

Este consiste en pollo frito en mantequilla y luego hervido acompañado de cebolla y zanahoria, cuando no algunas especias herbales. Tierno y con un poquito de ajo pasado por el mortero resulta delicioso.

Zacusca de berenjena

Si hay un plato vegano popular en Rumanía este es la Zacusca. Un pasta hecha a base de berenjenas y pimientos rojos asados a las brasas que se trituran y se acompañan de cebolla sofruta, laurel, salsa de tomate, sal y pimienta.

Una cremita perfecta para dipear que hará las delicias de los amantes de la comida vegetariana.

Ciorba de carne y verduras

Si algo llevan haciendo en Rumanía desde tiempos inmemoriales es sopas memorables como la Ciorba. Un caldo contundente de verduras y carne aliñado con zumo de limón ideal para combatir el frío.

Ciorba de burta

Otro caldo riquísimo es esta suerte de sopa de callos hervidos durante horas con laurel, pimienta, cebolla, sal y huesos de res que, a veces, incorpora también zanahoria rallada y chirivía, ajo, yemas de huevo, smântână y alguna guindilla que le da una gracia especial al caldo.

Ciorba Radauteana

El caldo rumano más ligero es esta sopa de pollo con zanahorias, raíces de perejil, chirivía, cebolla, sal, pimienta en grano y apio que se termina con yemas de huevo y la smântână y se acompaña con pasta de mudjei y vinagre.

Ciorba periosoare

La sopa que más se parece a los calderos españoles es esta que se hace con albóndigas de carne picada, sal, pimienta, cebolla y pimentón. Todo ello hervido en un caldo de huesos de res, zanahorias, calabación, tomate, apio, chirivía, perejil, sal, pimienta y tomillo.

Pomana Porcului

Cuando llegan las fiestas navideñas es habitual preparar una pomana porcului a base de carne magra de cerdo frita dorada en manteca con salchichas, ajo machacado y sal. Todo ello reducido en caldo blanco

Salata boeuf

Una de las ensaladas más populares de Rumanía es la ensalada de ternera. Una especie de ensaladilla rusa que se hace cociendo los huesos de ternera y con pollo, apio, zanahorias, chirivías y cebolla hasta que la carne se deshace y se mezcla con las verduras bien cortaditas, patatas en dados y una espectacular mayonesa de yemas con mostaza. A menudo se acompaña con encurtidos y con huevo duro.

Pastrama de cordero

Como buenos amantes de las brasas, los rumanos cocinan como nadie la pierna de cordero. Primero le quitan el hueso y luego la tienen marinando 72 horas con aceite de oliva, pimentón dulce y picante, pimienta, laure, dientes de ajo, cebolla y tomillo. Una vez seca, se ahuma y se pincela con aceite y ajo. El resultado hace la boca agua.

Tochitura

Otro plato que tiene a la carne de cerdo como protagonista es es la tochitura. Esta se hace con solomillo de cerdo a daditos que se doran en la sartén, de nuevo acompañada por salchichas salpimentadas. Todo cocinado al vino para darle un buen fondo a lo que es todo un platazo.

Drob

Cuando llega la Pascua llega el tiempo de casquería y, por tanto, del drob. Un pastel de órganos de cordero con ajo y cebolla sofritos que se cocina al horno con especias.

Queso Urda

Los quesomenteros rumanos disfrutan del Urda como de pocas cosas. Un queso similar al ricotta ideal para postres y ensaladas. El Cașcaval, el Brânză de burduf, el Telemea y el Caș también merecen ser probados.

Mamaliga

La guarnición típica de Rumanía es esta polenta de harina de maíz hervida con sal que se degusta con queso, mantequilla y smântână u otros platos de carne, que es lo que más abunda en Rumanía.

Placinta

La placinta es una empanadilla dulce rellena de queso fresco, manzana o calabaza que se puede encontrar en todas las pastelerías del país.

También merecen una mención especial otros dulces como el salam de biscuiti, el papanasi, el cozonac, la coliva o el Mucenici, entre muchos otros.

Digestivos rumanos

Para acompañar el postre y acabar una buena comida familiar o con amigos no pueden faltar los licores digestivos de rumanía. Uno de los más habituales es la palinca, elaborado a base de frutas y que se elabora de forma artesanal en muchas casas.

El tuica, hecho a base de de ciruelas destiladas es la opción para aquellos que buscan acabar el banquete con un toquecito dulce, pero con una graduación mucho más baja, en torno al 20% y 30%.

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