Así ha cambiado el coronavirus nuestra alimentación

La llegada del coronavirus ha cambiado prácticamente todas nuestras rutinas. Desde la forma en la que nos relacionamos con los demás, hasta la manera en la que trabajamos, pasando por la forma de comer.

Es precisamente este último asunto el que está centrando muchas de las investigaciones que se están llevando a cabo en las facultades de medicina y nutrición.

Trabajos que ya han empezado a poner de manifiesto que la covid – 19 está cambiando nuestra alimentación de una forma evidente, una vez confirmado que la alimentación puede ayudar a prevenir o sobrellevar mejor este virus, de igual forma que venía sucediendo con otros virus.

Y es que, como ponía recientemente de manifiesto el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas (CGCODN) en un comunicado firmado conjuntamente con la Academia Española de Nutrición y Dietética dejaron «los mecanismos de defensa dependen del estado nutricional y sistema inmune de la persona en el momento de infección».

Eso significa que «mantener una alimentación equilibrada, suficiente y completa es básico para sostener un buen estado de salud y un sistema inmune fuerte» siendo recomendable, una vez más, acercarse lo máximo posible a la dieta mediterránea con las frutas y las verduras como elemento central, sin olvidar las legumbres, los frutos secos, el pescado blanco y azul y las carnes bajas en grasa.

La alimentación, un arma potente contra el coronavirus

Si en algo coinciden todos los médicos nutricionistas es en que disfrutar de una dieta sana y equilibrada puede ayudar a prevenir determinados escenarios en caso de contagio del virus.

De igual forma, tal y como se ha podido apreciar durante los primeros seis meses de pandemia, una alimentación pobre, rica en grasas y baja en vitaminas puede agravar el estado de salud de las personas que contraen este mal.

Esa es la razón por la que se hace tan importante cuidar la dieta y, si es posible, comer más sano que nunca. Sobre todo si se forma parte de un grupo de riesgo como lo son las personas mayores y las personas con problemas de salud severos

En definitiva, tal y como recogen tanto la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura como la Organización Mundial de la Salud (OMS) se trata de fortalecer nuestro sistema inmunológico a través de la alimentación.

Algo que se puede hacer consumiendo al menos cinco raciones de fruta y/o verdura al día, reduciendo el consumo de azúcares, eliminando los alimentos más grasos y ultraprocesados y apostando por las recetas ricas en antioxidantes, vitaminas de los grupos A y C, hierro y proteínas.

De ahí que también sea más que recomendable incorporar un mínimo de tres comidas con legumbres a la semana y alternarlas con pescados y aves poco grasas y recurriendo al aceite de oliva como principal fuente de grasas.

La cocina, lo decide la evidencia científica, puede ser una de nuestras mejores aliadas para prevenir el contagio y superarlo de la mejor manera posible. Basta con cuidar qué comemos para estar en la senda correcta.

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